Walter Astrada. Confianza contra violencia

Por David Martos

“Cuando la gente te pregunta… ve que no dudas, y que puede confiar”. La confianza. El Encuentro Internacional de Foto y Periodismo ha comenzado hablando de confianza. Walter Astrada ha mostrado a los alumnos las fotografías que le han valido 14 premios internacionales durante el año 2008. La serie fotográfica sobre el mundo travesti en Paraguay se basa, cómo no, en la confianza. Silicona, sexo, sonrisas plásticas en la noche. “Las chicas confiaban en mí -dice Walter- y al final me mostraban sus momentos personales”. La serie sobre la violencia contra las mujeres en Guatemala es otro ensayo sobre la confianza. Costurones en la piel, ojos abultados, miradas perdidas. Las organizaciones sociales se resistían a ofrecerle contactos de víctimas, pero les explicó “lo que quería hacer, cómo lo quería hacer…” y abrieron sus agendas. Hicieron falta horas de charla para superar uno de los efectos más perversos del feminicidio: la desconfianza. “Hay muchos países en los que la violencia es endémica, pero cuando las mujeres comienzan a conseguir derechos… la violencia contra ellas aumenta”.

Las imágenes de Congo, Kenia o Madagascar ya no hablan sobre problemas cercanos. Los recipientes con semillas, las garrafas vacías de agua y los tanques entre la maleza hablan de éxodos y hambre. “En Congo encontré que las cifras oficiales de violaciones, en los informes, eran menores que en la realidad” -asegura Walter. “Vi a niñas y a mujeres violadas, de hasta 92 años”. Las imágenes hablan de meses de hospital, de mujeres de dignidad arrebatada. Antonio Rull y María Libertad Márquez preguntan por el morbo, por dónde están los límites de esa dignidad. ¿Es necesario ver las cicatrices de la violencia? Walter responde bajo la imagen de una mujer congoleña que muestra su seno mutilado. “Trato de no hacer fotos cuando me dicen que no, siempre trato de preguntar… pero la dignidad de las personas ya ha sido tocada, ya les han pasado por arriba. No puedo no mostrar los efectos de la violencia”. El terror en los ojos de un ciudadano malgache, rodeado por palos y machetes, conduce el debate hacia el papel del fotoperiodista. ¿Ayudar o fotografiar? “Yo estoy allí para hacer mi trabajo, y para hacerlo bien”.

Podéis volver a ver la charla de Walter Astrada aquí.



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