Maruja Torres. “Vamos a sobrevivir”

Maruja Torres

Foto: Julio Albarrán / Texto: David Martos

Dice Maruja que no es una “conferenciante con menú”, pero que funciona bastante bien a la carta, según las preferencias del comensal, y en el 14 Encuentro Internacional de Foto y Periodismo ha demostrado que sabe servir platos, calientes y fríos, cual mesonera que atiende el local orgullosa de lo que se cuece en sus fogones. “Vamos a sobrevivir. No sólo eso, sino que vamos a vivir, y vamos a contarlo. Nunca el mundo tuvo a su disposición una herramienta tan potente como el ciberespacio: ese inmenso kiosco en el que todos nos movemos ahora medio despistados, aunque haya cosas que vayan tomando forma como Periodismo Humano“. Dice Maruja que “siempre existirá una gran minoría de gente a la que le gusta informarse bien. A través de lo digital -asegura- y con la gente pagando modestamente, podremos sobrevivir con garbo”. Y dice Maruja que “no hay que inventar nada, que hay que volver a hacerlo bien, punto.” Se llama Maruja. Maruja Torres.

“No nos vamos a hacer ricos, eso nunca estuvo en el ADN del periodismo” -apunta mientras mira fijamente a uno de los alumnos. “Ha habido un largo desvío que empieza a finales de los 80, cuando llegó el primer gilipollas que seguramente venia de la prensa económica y dijo: a la gente no le gusta leer”. ‘Coño’, ‘gilipollas’ o ‘mierda’ aliñan las certeras ensaladas de la veterana periodista. “¡Coño, pero te leen! Si yo no hubiera tenido lectores me habrían echado de todas partes, porque soy insolente y malhablada. ¡Pero resulta que te leen!”. Ella sitúa la deriva en los 80, insiste en esa década. “Cuando se llevaba lo de ‘la arruga es bella’ y la arruga estaba en el alma, no supimos verlo. Las altas esferas se creían al más imbécil, y ahora está pasando lo mismo con la manipulación del medio digital. Hay que quitarles a esos el ciberespacio y llenarlo de sentido”. Su definición de lo que debería ser ese ciberespacio: profundidad, seriedad, imagen, ideas, escritura sintetizada e inteligente.

Tomando notas a los 67

“Cuando volví de El Líbano pensé que, tal como están las cosas, no estaría mal que yo tuviera un blog. Yo soy una mujer que viene del cine, una mujer de imagen aunque no sepa usarla, y enseguida empecé a subir vídeos. Empecé a entender el impacto que podían tener las palabras, las músicas…” Ahora utiliza su cámara digital para recordar momentos, para componer sus libros. “Es mi cuaderno de notas. He descubierto que tengo una nueva vida, que soy instantánea“. Y sí, ha recuperado ese blog, y piensa fotografiarse, “y grabarme vídeos”. Maruja Torres arremete contra quienes condenan el aislamiento que supone la conexión a la red. “Toda esta cosa que se dijo contra internet, que nos quedaremos en casa sin conocer a gente no es verdad: esto nos excita para conocer gente”. Pero eso sí, tiene previsto dosificarse. “Hay mucha gente que entendía: ‘puedo meter en el blog todo lo que el periódico no me quiere publicar’. Tenemos que aprender a editarnos. Todo lo que cagamos no son diamantes. Yo decía que nunca trabajaría gratis, pero me lo como, me lo como, me lo como”. De nuevo la comida, y otra sonrisa.

Después, la edad. “¡Cómo no disfrutaría yo ahora si en lugar de tener 67 años y ser una opinatriz… tuviera 30 años y fuera una ‘reportetriz’!”. La edad y la transmisión de la experiencia. “¿Dónde estamos los que podemos contar esto? Prejubilados, jubilados o inservibles. Si no nos ponen a traspasar el legado, la gente lo va a conseguir, pero sería tan fácil que les contáramos los trucos del oficio…”. ¿Que cómo están las redacciones de 2010? Así. “Hay una generación de becarios que ahora está mandando en todas partes, no quiero decir más. Que cada uno juzgue al que le ha caído en suerte. El gran matadero del periodismo es la instalación de los máster en los periódicos. La docilidad se instaló en las redacciones y los comités de empresa son comprados poco a poco”. Y que hay que aprovechar cualquier hueco para hacer “buen periodismo”, “periodismo guerrillero”, que nuestro desprecio es el peor de los desprecios… “El reporterismo es lo más bonito que he vivido en mi vida sin estar tumbada”. Maruja es realista: “vamos a pasar una temporada jodida, pero se van a poner los cimientos para que se pueda vivir”. Realista incluso para terminar su conferencia: “Yo creo que deberíamos irnos a comer, ¿no?”.



7 Responses to “Maruja Torres. “Vamos a sobrevivir””



  1. maestra, entre las maestras y dignidad periodística.


  2. Lucas says:

    Además de profesional es una cachonda mental. Se hizo corta la charla ;)


  3. Somnia says:

    Sigue así, Maruja; no cambies. te queremos


  4. itxa says:

    La juventud es el momento de sacrificarse y de comer poco… Me encanta esta mujer! como dicen los yanquis She made my day….. joer que si


  5. SERGIO says:

    El sábado estuve en el certamen de periodismo humano, en la semana negra de Gijón.
    Estaba entusiasmado escuchando a todos los participantes, entre los que se encontraba Maruja Torres. Comentarón las dificultades del periodismo sincero y real, y el sometimiento del grueso de los periodistas bajo el poder de los grandes grupos de comunicación.
    Maravilloso pensaba yo, que se ponga sobre la mesa la verdad, y que caiga quien corresponda, ya que estaban haciendo alusión al poder de los directivos de los periódicos y cadenas de televisión, de como obviaban la verdad e incluso de su manera de ser tomando como ejemplo los grandes puros que se fumaban. No obstante, a priori ya me empezaba a sorprender que estas críticas no se personalizasen y no se les pusiese nombre. Sin embargo, este pobre iluso, seguía aplaudiendo como el que más.
    Llegó el turno de preguntas, y por supuesto que levanté la mano, pero le dieron en primer lugar el micrófono a otra persona. Un exiliado colombiano, con más de una condena de muerte, y que en 15 días expiraba su visado (creo recordar), teniendo que regresar a su país para jugarse la vida y no poder allí caminar tranquilo sin mirar atrás repetidamente cada poco tiempo.
    La primer repuesta la dio la señora Maruja Torres y entre su argumento dejo patenté que no daria nombres de esos directivos, que antes ya he comentado, porque no quería verse abocada al suicidio… En ese momento bajé la mano para preguntar y sentí una enorme vergüenza ajena. Resulta que durante un rato había ecuchado comentarios encontra de los periodistas subditos de los grandes grupos de comunicación, y ¿cuál es la solución? Parece ser que actuar como ellos.
    A posteriori otra periodista hizo lo mismo, no caer en el suicidio laboral.
    Evidentemente, con la cabeza gacha de vergüenza, me di la vuelta y me fui. Todo había sido una farsa.


  6. albino mallo says:

    ¡Bravo Maruja! Acabo de leer la reseña de tu conferencia y estoy totalmente de acuerdo, y creo que esto no hace falta que te lo demuestra pues me conoces bastante bien.
    Con mis 81 años, abandoné las colaboraciones despues de 60 años de periodismo activo y tambien escribo en este mundo de la blogoesfera, para que me lean todos los que quieran. Para que unos me admiren y otros me detesten, que de todo hace falta, porque lo único que, al menos yo no aguanto, es el olvido.
    Sabes lo que te admiro. Un beso


  7. Meryl says:

    Lo de que “es lo más bonito sin estar tumbada” es definitivo, je, je…

    Guay :)


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  1. Taller de Periodismo Humano - periodismohumano 19 07 10

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