Archive for the ‘Taller de Periodismo’


07.13

2009

Juan González. El periodista no cura

Por David Martos

Juan González decide sentarse para que se le oiga mejor. “A mí, lo que hago, me gusta”. Así comienza a hablar, con acento argentino, de una profesión que le ha servido “para comer poco, no ganar mucho dinero y divertirme muchísimo”. Es el argumento central, la clave de bóveda: la precariedad laboral y la falta de conciencia sindical nunca permitirán que los periodistas se hagan ricos con su trabajo. “El periodismo no sirve absolutamente para nada, lo he sabido desde hace muchos años. Una vez vino un médico para curarme de la gripe y supo que estudiaba periodismo; me preguntó que para qué servía eso. Él era médico, él me estaba curando”. González sentencia que hace falta que alguien cuente las cosas que pasan, pero recuerda que los cambios, las revoluciones, son responsabilidad de los ciudadanos. Y aún así, “un mal periodista es mucho más perjudicial para la sociedad que un mal médico”. Walter Astrada, ya entre los alumnos, responde que “el periodismo sí sirve”, porque obliga a reaccionar al poder [generalmente, a reaccionar contra la prensa]. “Te quedaste con el shock de la frase: yo lo que quiero es desacralizar el halo que rodea al periodismo”.

Fran Serrano hace una pregunta directa: “¿tienes vocación periodística?”. “¡Hostia! -responde González- ¿y eso qué es?”. Y asumiendo su papel de malo en la película, continúa: “cada uno debe preguntarse si le merece la pena el esfuerzo… yo tengo mis respuestas… llevo 30 años y me divierto haciendo esto”. Gabriel Pecot incide en algo que ha quedado perdido en el discurso: “hacen falta periodistas de verdad”. Y la explicación habla de jóvenes periodistas con las piernas cortadas para no correr por el escalafón. “Yo no tengo un conocimiento muy profundo de la influencia que las nuevas tecnologías van a ejercer en la comunicación social, pero a los grandes les preocupa… y se están metiendo ahí”.

Juan González es corresponsal de EFE Asturias, su charla la puedes ver aquí.

07.13

2009

Walter Astrada. Confianza contra violencia

Por David Martos

“Cuando la gente te pregunta… ve que no dudas, y que puede confiar”. La confianza. El Encuentro Internacional de Foto y Periodismo ha comenzado hablando de confianza. Walter Astrada ha mostrado a los alumnos las fotografías que le han valido 14 premios internacionales durante el año 2008. La serie fotográfica sobre el mundo travesti en Paraguay se basa, cómo no, en la confianza. Silicona, sexo, sonrisas plásticas en la noche. “Las chicas confiaban en mí -dice Walter- y al final me mostraban sus momentos personales”. La serie sobre la violencia contra las mujeres en Guatemala es otro ensayo sobre la confianza. Costurones en la piel, ojos abultados, miradas perdidas. Las organizaciones sociales se resistían a ofrecerle contactos de víctimas, pero les explicó “lo que quería hacer, cómo lo quería hacer…” y abrieron sus agendas. Hicieron falta horas de charla para superar uno de los efectos más perversos del feminicidio: la desconfianza. “Hay muchos países en los que la violencia es endémica, pero cuando las mujeres comienzan a conseguir derechos… la violencia contra ellas aumenta”.

Las imágenes de Congo, Kenia o Madagascar ya no hablan sobre problemas cercanos. Los recipientes con semillas, las garrafas vacías de agua y los tanques entre la maleza hablan de éxodos y hambre. “En Congo encontré que las cifras oficiales de violaciones, en los informes, eran menores que en la realidad” -asegura Walter. “Vi a niñas y a mujeres violadas, de hasta 92 años”. Las imágenes hablan de meses de hospital, de mujeres de dignidad arrebatada. Antonio Rull y María Libertad Márquez preguntan por el morbo, por dónde están los límites de esa dignidad. ¿Es necesario ver las cicatrices de la violencia? Walter responde bajo la imagen de una mujer congoleña que muestra su seno mutilado. “Trato de no hacer fotos cuando me dicen que no, siempre trato de preguntar… pero la dignidad de las personas ya ha sido tocada, ya les han pasado por arriba. No puedo no mostrar los efectos de la violencia”. El terror en los ojos de un ciudadano malgache, rodeado por palos y machetes, conduce el debate hacia el papel del fotoperiodista. ¿Ayudar o fotografiar? “Yo estoy allí para hacer mi trabajo, y para hacerlo bien”.

Podéis volver a ver la charla de Walter Astrada aquí.