2009
Olga Rodríguez. “El poder de los únicos ojos”
Foto: Antonio Rull / Texto: David Martos
Miran a la cámara, están sentados cómodamente en el salón de su casa, sonríen tranquilos, incluso posan al aire libre. Son personas con nombres pequeños y con historias grandes. Olga Rodríguez nos ha mostrado los rostros de los hombres y mujeres mojados que no temen la lluvia, de los protagonistas de su último libro. Vidas de palestinos, iraquíes o afganos que en cierta medida están rotas, pero que no abren los telediarios. “No hablamos de los que no tienen voz, que al fin y al cabo es la labor del periodismo. La gente no se puede informar a través de un informativo de televisión.” La pluralidad de miradas en los grandes medios no existe, aunque “eso se puede romper a través de internet, se puede romper el matrix“.
Olga se ha traído en la mochila, bien ordenados y argumentados, algunos de los grandes problemas que sufre la profesión. “Las agencias salen más baratas que los enviados especiales. Esto nos conduce a una uniformidad tremenda de la información en los medios generalistas.” Así se acaba dando voz a lo que sólo unos pocos poderosos quieren contar. “Da más miedo ser el único medio que no da algo… que apostar por el periodismo de calidad.” Ella lo ha definido como “el poder de los únicos ojos”. Y por si no ha quedado claro, añade: “no hay voluntad de informar bien, da igual que la información sea de mala calidad, que sea incorrecta, da igual.”
Otra rémora. Un modelo impuesto por la CNN, el de las noticias cortas para no aburrir… “y el chispum. Al final del informativo hay que relajar al espectador para que no se quede impregnado de la tensión que desprende.” La lista se alarga: los guiones preescritos, la fuerza de los gabinetes de prensa, las medias verdades, los freelance… e incluso unos minutos para recordar el cierre del caso Couso. “La información válida es la que se rige por la oferta y la demanda. Los criterios de la verdad no importan tanto como si lo que se cuenta es entretenido. La guerra no es entretenida, compañeros. La guerra es una puta mierda.”
Puedes ver la charla completa









