Emilio Morenatti. Un paso atrás

Emilio Morenatti

Foto: Julio Albarrán / Texto: David Martos

No hemos tenido que deducirlo tras una hora y media de charla. Emilio Morenatti ha subido al estrado, ha mirado a los asistentes y ha pronunciado pausadamente 24 palabras: “He venido aquí para hablar de algo enormemente preocupante, y que creo que a algunos debería interesaros, que es el tema de la ética”. El intercambio de preguntas y respuestas ha dejado claro que son los medios de comunicación los que eligen qué enfoque llevan a las portadas, qué parcela de la realidad escogen para reflejar el conjunto de esa realidad. Y el fotoperiodista ha defendido el rol del editor de agencia, que sirve a los medios un amplio menú de puntos de vista, pero ha querido descender hasta la responsabilidad de los ojos que están sobre el terreno. “A mí me ha preocupado estos años contar la verdad, ser invisible fotográficamente, no intervenir en la realidad. Tirar un par de fotos antes de que la gente se dé cuenta de que estás y luego pirarme, o estar en un lugar 3 ó 4 horas hasta que la gente te ignora”.

El fotógrafo invisible es el fotógrafo que procura modificar la realidad en la menor medida posible, recalca, y advierte de los riesgos que conlleva introducir nuestra mano en las imágenes. “Si alguna vez he provocado una escena, tipo retrato, siempre lo he puesto en mi ‘caption’, porque si se nos descubre en una de estas… perdemos nuestra reputación en cuestión de segundos”. Cita como ejemplo a su medio, la agencia Associated Press, pero lamenta las carencias de otros: “en un medio de comunicación serio, si hubiera un discurso ético que penara que en el periodismo se mienta, el fotógrafo debería ser expulsado. El tipo que miente no puede ser periodista, se puede dedicar a cualquier otra cosa.” Y entre las verdades y las mentiras, los rostros de los palestinos, afganos o paquistaníes retratados por Morenatti se suceden en la pantalla.

Tras la línea de flashes

“Siempre me he dejado llevar mucho por la intuición, la he cagado muchísimas veces, pero algunas otras han salido bien gracias al olfato, es algo que no se aprende, que se tiene o no se tiene. Yo no sé si lo tengo, pero estoy orgulloso de haber puesto de mi parte para que las coberturas funcionen”. El olor de la noticia conduce a muchos fotógrafos a situarse hombro con hombro, en la línea de flashes, ante el personaje retratado. “Hay veces que estamos demasiado delante y hay que dar un par de pasos hacia atrás. A veces me interesa, más que el personaje, esa escena de los fotógrafos trabajando con el personaje”. Morenatti lleva una década cubriendo conflictos internacionales, prácticamente sin pisar su tierra. “He llegado a España y me he encontrado con un ‘borreguismo’ desde el punto de vista fotográfico verdaderamente preocupante por el ‘vale todo’. Monto la foto porque mi periódico me lo está pidiendo, provoco ciertas situaciones e incluso estoy mintiendo”.

El auditorio cuestiona el axioma de la falta de implicación del fotoperiodista. “No digo que la realidad me dé igual, digo que no puedo interferir en esa realidad”. Y explica a qué se refiere con un ejemplo. “Cuando estamos en una zona de conflicto y vemos una situación ante nosotros, por ejemplo a un soldado con un arma, si yo hago esa foto y previamente le digo al soldado que pose para mí… yo lo tengo que poner en el pie de foto”. Asegura que no usa flash ni trípode, que la realidad está ahí, que hay que ser rápido. “Lo interesante es captar ese instante en el que nadie es capaz de adivinar dónde está el fotógrafo”. Para terminar, una apelación directa a quienes escuchan: “La honestidad fotográfica es una cuestión muy personal. Está absolutamente en nuestras manos”.

07.12

2010

Alberto Arce. Desempotrado

Alberto Arce 14EIF

Alberto Arce, en la jornada inaugural del 14EIF

Foto: Julio Albarrán / Texto: David Martos

Hay armarios empotrados, hay habitaciones pequeñas con camas empotradas, hay periodistas que cubren guerras empotrados en unidades militares, y hay experiencias que se empotran en nuestro interior y de las que resulta muy difícil desprenderse. Alberto Arce llegó en 2009 al Encuentro Internacional de Foto y Periodismo con una fractura interna: “el año pasado estaba con la cabeza completamente ida y no sabía ni lo que decía”. Doce meses y muchas reflexiones después, regresa a Gijón para contarnos que lo deja. “Apago y me voy, pero antes de irme he demostrado que se puede visitar Gaza, Irak y Afganistán durante un año, realizando un trabajo de más calidad que el que se está haciendo, y que puedes ser premiado”.

¿Y por qué se va? Porque concibió como reto una tarea titánica. “Fui para demostrar que se puede, y para devolver el foco del ‘periodismo de conflictos’ a los civiles. Yo no soy periodista, soy el gestor de un proyecto: entro a un despacho, consigo dinero, justifico ese proyecto con facturas y gestiono la comunicación”. Nos ha revelado, casi confesado, que después de sus viajes vive de los premios que ha ganado su documental ‘To shoot an elephant‘. “Mi modelo ha funcionado porque he ganado premios, pero con 60 días de conflicto cubiertos este año gano 1.000 euros al mes. Yo no tengo para vivir”. Sostiene que su experiencia muestra que el periodismo no está muerto, que el sistema de distribución de su documental, en copyleft, cubre gastos de producción… pero no paga ningún sueldo. “A día de hoy soy un periodista patrocinado. No he conseguido que nadie me pague nunca un sueldo, ni lo conseguiré. No existe más, punto, se acabó, época terminada.”

La experiencia de un año

“Si no trabajas para un medio, tienes que convertirte en una vedette, ser ‘la Estrellita Castro del periodismo’. Tienes que entrar en una serie de condicionantes que a mí no me gustan para ser corresponsal de guerra.” Alberto alude a los periodistas que aparecen en las pantallas con cascos de guerra, entre balas, dando tumbos en la parte trasera de los coches. “En la fiesta de la Ashura, hasta los corresponsales más veteranos hablan de la sangre y de por qué los asistentes se hacen sangrar… y si vas, te enteras de que quienes lo hacen son una minoría.” Por experiencias como estas pone sobre la mesa dos conceptos que sobrevuelan tradicionalmente el encuentro: el tiempo y el dinero. “El buen periodismo lleva mucho tiempo, y no se puede hacer con prisas. Es tiempo y dinero. Nadie puede pretender que hagas una cobertura mínimamente decente de Irak viajando una semana a Bagdad.”

Arce ha elegido el empotramiento de los informadores en los ejércitos para cubrir guerras como símbolo de lo que suele dar lugar a malas prácticas periodísticas. “Hay que anular el periodismo empotrado porque es propaganda. Los periodistas se empotran porque es gratis y porque así resuelven la parte conflictiva de conseguir fuentes.” Ha contado cómo, empotrado con la policía afgana, fue espectador de primera fila en una verdadera representación teatral, en la que tres agentes se disfrazaron de talibanes. “Tenemos que darnos credibilidad a nosotros mismos, plantear batalla a un sistema que está muriendo. Tenemos que dar la batalla por plantear las reglas nosotros.” Pero lo deja. “Sentido común, y no olvidar que los que importan son los que tienes delante”. Pero apaga y se va. “No sé qué proponeros como alternativa para que os ganéis la vida, no lo sé porque no la tengo para mí. Sólo que ganéis premios”.

El fotoperiodista Emilio Morenatti, profesor en el Taller de Periodismo

Comenzamos a anunciar el programa de profesores invitados que nos ayudarán a construir el Taller de Periodismo Humano (12 al 17 de julio) de esta 14 edición del Encuentro Internacional de Foto y Periodismo “Ciuadad de Gijón” 9 al 18 de julio).

Afghanistan JournalistsA Emilio Morenatti le admiramos por su trabajo y por su tesón. Ahora mismo está en Sudáfrica cubriendo el Mundial para Associated Press, agencia para la que trabaja desde 2003. AP lo contrató como corresponsal en Afganistán, donde en agosto del pasado año perdió una pierna a causa de una bomba mientras iba “empotrado” en un vehículo del ejército norteamericano. En Afganistán ha cubierto, a lo largo de toda la región, el proceso de democratización del país tras la caída del régimen Talibán. Una año más tarde cubrió el conflicto en Oriente Medio desde Gaza y Jerusalén.

El año pasado Emilio ya participó en nuestro Encuentro con algunas de sus fotografías para la exposición “Las otras crisis”.

Pakistan a nation in Turmoil (Emilio Morenatti/AP)

Pakistan a nation in Turmoil (Emilio Morenatti/AP)

Ahora mismo es uno de los fotoperiodistas más reconocidos a nivel internacional con numerosos premios cosechados desde 1992 con el Premio Andalucía de Periodismo. Al que le siguió en 1996 The Fuji European Press Awards. En cuatro ocasiones (2005, 2006, 2009 y 2010) ha sido galardonado con The National Headliner Awards, The Clarion International Photography (2005 y 2009); The Days of Japan (2006 y 2009) y una mención de honor en el World Press Photo 2007.

Ha sido fotógrafo del año dos veces, la primera en 2008 por el certamen Pictures of the Year International (POYI) y en 2009 por la National Press Photographers Assotiation de Estados Unidos. También el año pasado fue ganador del Editor and Publisher’s Photos of the Year, primer premio del Fotopress y finalista del premio Pulitzer por su trabajo compartido junto a otros compañeros de AP durante la guerra de Afganistán.

Taller intensivo de videoperiodismo impartido por Bill y Esther Gentile

Hemos hablado de la apuesta del Encuentro de Foto y Periodismo “Ciudad de Gijón” por el multimedia, por lo que queremos ponerlo en práctica durante esta edición del Taller de Periodismo con la participación de Bill y Esther Gentile, quienes impartirán un taller intensivo de realización de documentales.

Con una gran experiencia periodística a sus espaldas Bill y Esther Gentile tienen mucho que enseñar con muy poco: una cámara digital, un ordenador con un programa de edición de video y una historia que contar. Con estas herramientas Gentile dará las claves para construir una narración fuerte, así lo llevan haciendo desde hace varios años en los cursos Backpack Journalism, dirigidos por Bill Gentile y organizados en colaboración con Now on  PBS. Esther Gentile destaca que su experiencia como editor “ha sido gratificante y diversa, pero sobre todo siginificativa por el impacto que pueden lograr las imágenes”.

BILL GENTILE

gentile-at-dwyer2Lleva 30 años dedicado al periodismo. Fue uno de los primeros profesionales en incorparar el uso de las cámaras digitales en el trabajo de campo. Es profesor de la American University en Washington, D.C. donde imparte clases de videoperiodismo. Su experencia en esta materia pasa por la Video News International (VNI), Learning Channel, Discovery Channel y National Geographic Television, además de ser precursor de The New York Times Television.

A lo largo de su carrera ha recibido varios galardones, entre los que destacan el Premio Robert F. Kennedy por los Derechos Humanos de Información, Mención Honorífica por una historia sobre la violación durante el genocidio de Ruanda en 1994. Bill Gentile tiene en su haber 2 premio Emmy y entre sus trabajos está  “AFGHANISTAN:  the Forgotten War”.

ESTHER GENTILE

Esther GentileDurante los últimos nueve años ha trabajado tanto como cámara de televisión y editor de video. Parte de su experiencia en el medio televisivo la adquirió a su paso por la oficina Venezolana de Televisión, canal oficial de la República Bolivariana de Venezuela en Washington D.C.  y la División de producción, post-producción y edición de la Voz de las Américas.

Ha editado una gran diversidad de proyectos de video que muestran desde las tropas de Estados Unidos en Afganistán, los trabajadores de las plantaciones de bananas en Ecuador y el Caribe, pasando por acontecimientos relacionados con Latinoamérica. También ha realizado videos para proyectos relacionados con el medio ambiente y la educación.

Desde hace tres años trabaja como freelance y participa como profesora de Final Cut Pro en los talleres de Backpack Journalism que dirige Bill Gentile. Entre sus trabajos documentales destacan “DATELINE AFGHANISTAN: Reporting the Forgotten War”, “Call of the Wild”, “Underground Yoga” y “Graciela Nemes: My Journey to Maryland”.

Sergio Caro y David Beriain estarán en el Encuentro

Estamos especialmente contentos. La primera de las razones es por la cantidad de trabajos que estamos recibiendo, tanto para el Premio como para la beca. Pero de esto ya hablaremos otro día, porque lo que realmente nos pone contentos es poder ir anunciando – por fin- quiénes serán los profesores de este 13 Taller de Periodismo. Somos un poco supersticiosos con el este tema, y no nos gusta lanzarnos a la piscina hasta no estar seguros que pueden asistir, pero hoy podemos confirmar que el fotoperiodista Sergio Caro y el periodista David Beriain formarán parte del equipo de profesores del Taller.

Beriain y Caro son actualmente dos de los periodistas españoles con mayor proyección profesional.  Están en Afganistán desde principios de mayo mantienen el twitter @enpiedeguerra donde cuentan cómo está la situación actualmente por la zona.

DAVID BERIAIN

DAVID BERIAIN por Sergio Caro

David Beriain (Artajona, 1977) ha recorrido durante los últimos seis años los principales conflictos del planeta como enviado especial. Afganistán, Colombia, Darfur, Cachemira y otros destinos siguieron a su primera experiencia durante la invasión estadounidense de Irak. Una aventura que le llevó a pasar 10 días en los campamentos de las FARC, a acompañar a guerrilleros sudaneses, a recorrer los bastiones talibanes, a entrevistar a presos de Guantánamo o visitar mercados de armas clandestinos.

Beriain ha recibido el VIII Premio de Periodismo Digital “José Manuel Porquet” por la serie de reportajes multimedia publicada en su blog “En pie de guerra”. Es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, especializado en Comunicación y conflictos armados por la Complutense de Madrid.

SERGIO CARO por Roberto Lozano

SERGIO CARO

Sergio Caro (Madrid, 1977) en el 2002 comenzó a colaborar con El Periódico donde fue enviado especial a Bagdad. Un año más tarde ganó un galardón de los European Newspaper Awards y el Premio Andalucía de Periodismo. En 2006, recogió el prestigioso Premio José Ortega y Gasset de Periodismo en la categoría de información gráfica por su capacidad para “captar la intensidad del drama de unos inmigrantes que ven frustradas sus esperanzas de salir de la miseria”.

En los últimos años, Caro se muestra interesado por el formato multimedia donde combina la fotografía, los testimonios, la música y el ambiente.

* Las fotografías de este post están sacadas de @enpiedeguerra

Este es uno de los trabajos que Caro y Beriain realizaron juntos en su etapa en ADN.tv.
Opio, el combustible de la guerra