2009
Alberto Arce. “Estoy fracturado”
Foto: Antonio Rull / Texto: David Martos
Los brazos sobre el alféizar de la ventana. Un bombardeo. Suena el teléfono. TV3. “¿Te importa entrar en el telediario? Aguanta un minuto, que entras.” Alberto narró para España lo que veía, lo que olía, lo que sentía… y se enfrentó a lo que él mismo considera todo “un máster de Periodismo”. Era, ciertamente, el primer síntoma de la fractura, de una grieta que comenzó a abrirse en él hace medio año en la Franja de Gaza. Alberto Arce vivió sobre el terreno el asedio de Israel entre diciembre de 2008 y enero de 2009. Armado con una cámara de vídeo, acompañado por un reducido grupo de periodistas extranjeros… y empotrado en las ambulancias que recogían a heridos y muertos, decidió retratar en forma de documental “el conflicto peor narrado del panorama internacional”.
Su discurso está perlado de datos irrebatibles, de comparaciones incontestables: 13 israelíes muertos, 1.432 palestinos muertos. “En el momento en que mezclo esto… dejo de ser periodista. ¿Por qué si me limito a informar de que esto existe dejo de ser periodista y me convierto en activista? Puedo ser activista, esforzarme por que el mundo sepa lo que está ocurriendo allí”. No es que pueda: es que quiere ser activista. Cuando ha grabado una, cinco o diez veces la tristeza de los cadáveres… comienza a dejar la cámara en casa. El riesgo se corre por ayudar, no por trabajar. “¿Eso impide ser periodista? -pregunta a los alumnos. Me voy a sentir culpable de lo que he visto toda mi vida.”
Sin embargo, la fractura no es sólo de orden ético: tiene que ver también con la seguridad. Es lo que Arce llama “mirar a los Derechos Humanos con los dos ojos, no con un ojo tuerto.” Y lo ejemplifica: “yo no podía contar en las crónicas que tenía a dos tíos de Hamás detrás.” Y añade: “yo me podía encontrar en cualquier momento con un tiro en la nuca.” Y exclama: “¿cómo me iba a meter en un hospital a comprobar si la dirección de la milicia se escondía en el sótano? ¡Están locos!” Un hospital fue el origen de la fractura. Una bomba cayó a sólo 10 metros del lugar en el que Arce y sus compañeros se encontraban, en medio del patio. “Desde el bombardeo del hospital… estoy fracturado“.
Alberto Arce es periodista, y su charla la puedes ver aquí.



Olga Rodríguez

