2009
Bill Gentile. Dientes amarillos para convencer
Foto: Antonio Rull / Texto: David Martos
“Me hice periodista hace 32 años porque quería cambiar el mundo, y sigo queriendo cambiar el mundo”. El característico acento de Bill Gentile hace llegar a nuestros oídos que nos encontramos en “un momento nunca visto en la historia de la comunicación del ser humano”, y lo hace desde esa experiencia de más de tres décadas. Horas de trabajo que demuestra enseñando a los alumnos cómo coger bien una cámara ["soy un tripié andante"] o proyectando las fotografías que hizo en los conflictos de El Salvador o Nicaragua. “En esas guerras podíamos cruzar las líneas de fuego y reflejar los dos lados del conflicto. Pasé semanas en la montaña con el Frente Sandinista. Me encontré con mutilaciones, cosas que nunca imaginé”.
A mediados de los noventa, Gentile cambió la fotografía por el vídeo. “Sentí que la fotografía se iba encogiendo y que el vídeo estaba a punto de estallar. Uno no necesita saber árabe o chino para entender las imágenes“. Cuenta con naturalidad que le gusta trabajar solo o con una persona en la que pueda depositar su confianza. Porque la confianza ha vuelto al encuentro: “un corresponsal perfectamente vestido, con los dientes blancos, acompañado por el sonidista y la productora no puede realizar una entrevista en un ambiente íntimo, es imposible”. Le gustan las cámaras pequeñas, que no intimiden, que puedan soportar los golpes. Se alegra de que en la Casa Blanca haya ahora un “ser humano decente”. Nos da las gracias. Nos desea suerte.
Bill Gentile es profesor de videoperiodismo, y su charla la puedes ver aquí.






