La pasada edición nos arriesgamos a trabajar con el multimedia, el videoperiodismo… Bill Gentile impartió su Backpack Journalist y Ernesto Villalba, un maestro del ritmo y de la narrativa audiovisual, nos habló del multimedia como género y nos dio unas sencillas claves para tener un buen montaje. Hoy nos hace un resúmen de los diferentes tipo de multimedias y su evolución.
El multimedia está de moda. Ahora todo lo que lleve la palabra multimedia suena a moderno, a nuevo, es muy “cool”. Hay discos duros multimedia, móviles con capacidades multimedia, todo ahora parece que es multimedia.
Quizás por el gran uso que hacemos del término parece que se hace confuso.
Ahora hasta el periodista tiene que ser un multimedia journalist.
Pero en realidad lo multimedia es algo que se lleva haciendo desde hace mucho tiempo de diferentes formas.
Sobre el concepto de multimedia periodístico, podríamos dividir el multimedia en al menos tres tipos:
- Slideshow
- Video multimedia-storytelling
- Multimedia interactivo
El Slideshow es una presentación de fotografías, de forma lineal, y pasiva. Puede llevar efectos de transición entre las imágenes, acompañadas de música y/o sonido ambiente. Es el hermano pequeño del multimedia-storytelling, normalmente sin grandes pretensiones rítmicas, por lo que suelen ser bastante aburridos como piezas audiovisuales. Se suelen realizar para proyecciones en las que lo importante es mostrar trabajos fotográficos más que crear una obra narrativa en sí misma.
El Multimedia Storytelling es un video formado por distintos formatos: fotos, video, texto gráficos y audio (música, voz en off o sonido ambiente), organizados de manera que expresen, cuenten una historia o den una información más completa de la que lo haría cada elemento por separado.
Con la tecnología cada vez más portátil y ligera, se ha facilitado mucho al periodista la creación de trabajos multimedia.
El Periodismo de mochila, el que enseña en sus workshop Bill Gentile. Unos cuantos cacharros: un ordenador portátil, una cámara DSLR, un trípode y una grabadora de sonido de calidad son suficientes para traerse del lugar un material digno de la mejor calidad técnica que bien podría proyectarse en una sala de cine.
Lo más importante en un multimedia es lo que se quiere contar, la historia. ¿Entonces los experimentos audiovisuales de Richard Koci Hernandez no son multimedias? Hay ocasiones donde no hay una historia que contar, sino simplemente se quiere expresar de manera artística con el lenguaje audiovisual. Y es que como dice Koci la clave para avanzar en el lenguaje multimedia es la experimentación, tanto para piezas periodísticas como para las que no lo son. No hay nada escrito.
Es como aprender un idioma, cuantas más palabras conozcas mejor podrás expresarte. Aquí las palabras son los distintos elementos y recursos (fotos, gráficos, videos, audio, texto, stop motion, time lapse, etc.) y saber cuando usar cada uno de ellos.
Y es que al igual que ocurre en el cine con el “Efecto Kulechov” en un multimedia 1+1 no es igual a 2. La suma de una fotografía más otra da lugar a otra cosa, adquiere un significado distinto y ofrece un mensaje más amplio del que gozaba a priori por separado. ¿Y si le añadimos música? ¿y una voz en off? ¿y un video?
El lenguaje se complica y enriquece y surge la narración audiovisual, con la que contaremos una historia.
El montador cinematográfico Walter Murch opina que los sueños son una especie de escuela de cine en los que cada noche aprendemos a formar ideas, mezclarlas, darles la vuelta, y al final nuestra mente “monta” todos esos fragmentos creando las historias. Eso nos enseña a entender luego el lenguaje narrativo audiovisual.
No hay reglas a fuego de cómo deben narrarse las historias. Simplemente sabemos que hay cosas que funcionan y otras que no, pero no sabemos por qué.
Según Murch, el lenguaje audiovisual aún está en su prehistoria, y dentro de doscientos años cuando veamos las películas de hoy en día nos reiremos de su primitivo lenguaje, al igual que ahora hacemos con las primeras películas mudas.
Mirando atrás encontraremos multimedias en el cine y descubriremos en obras como “La Jeteé” (1963) los primeros experimentos donde se juega con imágenes fijas y audio para contar una historia, como hoy puedan hacer la gente de Mediastorm.
Y es que como dice Eric Maierson de Mediastorm la mejor escuela de multimedia es el cine. Aquí es donde se dan la mano periodismo y arte dando lugar a un debate sobre lo que se ha denominado “nuevo videoperiodismo cinematográfico”, donde se mezcla un video periodístico con una estética cinematográfica, con planos con fondos desenfocados, retoques de color, bonitos movimientos de cámara y un montaje aliñado con música al ritmo de los planos.
No hay más que ver los últimos trabajos en video sobre Obama del fotógrafo de la agencia VII Photo Christopher Morris, donde mezcla bellas tomas en blanco y negro con música clásica, que ha llegado a publicar en la web de importantes medios de comunicación como piezas periodísticas. ¿Dónde están los límites?
El Multimedia Interactivo es un multimedia interactivo, es un “paquete” audiovisual en el que el espectador puede controlar lo que va a ver en cada momento. No es solo darle al play y sentarse a ver la historia.
El interactivo puede estar compuesto de varias fotos, audio, textos o gráficos individuales, pero también de varios videos multimedia storytelling, dentro de un marco de interactividad que permita moverse al usuario por diferentes caminos. Será la navegación la que permita formar la historia con todos los elementos que componen el paquete.
Para el director de Mediastorm, Brian Storm, el multimedia interactivo no suele funcionar tan bien como el video lineal, pues opina que distrae la atención del espectador si ofrece muchas posibilidades.
La interactividad multimedia no es algo nuevo, aun tenemos recientes los CDs ROM interactivos de los años 90, en los que se podía navegar por la información a nuestro antojo.
Luego llegó a internet y todo esto se perfeccionó con la ayuda de programas como Flash, que ahora también se empeñan por matar para dar paso a otros lenguajes de programación más completos que permitan una interactividad más completa.
Si el lenguaje audiovisual es una criatura en pañales, estoy deseoso de ver como va creciendo y de cómo el periodismo se va viendo beneficiado por estas posibilidades narrativas que nos ofrece internet.
Experimentemos.