2009
“Cualquier agresión contra un periodista, es una agresión contra la sociedad”
Colombia. Ya conocemos, gracias a las palabras de Jesús Abad Colorado, cómo es la situación de la profesión en este país, que lleva desangrándose y envenenado desde que tenemos memoria. Completamos el relato de Colorado con las palabras de Eduardo Márquez, director del Centro de Solidaridad de la Federación Internacional de Periodistas (Ceso-FIP) y presidente de la Federación Colombiana de Periodistas (FECOLPER), compuesta por 25 organizaciones regionales y más de 1150 periodistas.
Eduardo Márquez dejó el reporterismo para dedicarse a la defensa de los periodistas colombianos y exigir el ejercicio libre e independiente del Periodismo, maniatado tanto por un gobierno de derechas como por las guerrillas. En Colombia, ser periodista significa estar de un lado o estar de otro, sin quererlo, sin decidirlo, sin pretenderlo. “Si no estás dispuesto a enfrentar a las guerrillas, dejen la profesión”, decía el año pasado el vicepresidente del gobierno colombiano (también periodista) en una entrevista.
Un país donde los periodistas realizan su trabajo con la necesidad vital de tener que defenderse porque viven pendientes de las amenazas, de los asesinatos de compañeros, de los secuestros. Un país donde los grandes medios de comunicación no crean las condiciones laborales mínimas de seguridad para sus trabajadores, quienes no tienen reconocido el acceso a la sanidad o quienes cobran sueldos irrisorios o quienes tienen que pagar por hacer periodismo y dependen para hacerlo de la publicidad estatal. Algunos ejemplos de la situación que Eduardo Márquez describió en su clase en el 12 Encuentro Internacional de Foto y Periodismo “Ciudad de Gijón”.
Eduardo Márquez, firmante del Manifiesto Periodismo y Derechos Humanos, recibió el año pasado el Premio Julio Anguita Parrado, convocado por el Sindicato de Periodistas de Andalucía por “su defensa de la labro periodística en uno de los países que resulta más difícil y peligroso el quehacer informativo”, señalaba el acta del jurado.



